domingo, 14 de marzo de 2010

LOS ABRAZOS

Está más que probado que todos en algunos o algún momento de nuestra vida necesitamos un acercamiento físico para sentirnos bien, y una de las formas más importantes de contacto físico es el abrazo.

Cuando nos abrazan, por lo menos a mí, sobre todo, cuando me abraza mi niño, me llena de vida todos mis sentidos, como si despertasen esas mariposillas en el estómago que suelen decir, que todos los enamorados tenemos. Con sus abrazos me siento segura en todo momento, reafirmando nuestro amor y nuestra felicidad.

En algunas ocasiones no se encuentran las palabras precisas para expresar todo lo que se siente en ese momento, pues lo mismo, hasta nos quedamos cortos, quien sabe, pero con ese abrazo, se dice todo. Se dice que vale una imagen que cien palabras, pues aquí vale más un acercamiento que cien palabras.

Dicen que los abrazos, además de hacernos sentir bien, también se emplean para aliviar el dolor, la depresión y la ansiedad, yo lo reafirmo pues, lo he comprobado en mí misma.

Se debe saber que CUATRO abrazos al día son necesarios para sobrevivir, OCHO para mantenerse y DOCE para crecer como personas.

Un abrazo dicen por ahí que nos brinda protección, seguridad, confianza, fortaleza y salud. Por lo tanto, como los abrazos no son perjudiciales para la salud, abraza a todo lo que pilles por delante, tanto a un amigo, a tus hijos, a tus padres, y si es preciso hasta a tu vecina o vecino en la escalera, ABRAZALO TODO.


ABRAZO EN FLOR

Abrazar es un simple gesto de amor,

de calor, de afecto.


Si es verdadero, no solo un gesto,

sino que lo haces de corazón,

puede convertirse en un instrumento mágico.


Puede ser milagroso.


Puede transformar la situación en un instante.


La sensación de calor que transmite la otra persona derrite muchas enfermedades,

derrite el ego, frío como el hielo,

y te hace sentir de nuevo como un niño.


El cuerpo necesita comida

tanto como el alma necesita amor.


Cuando estás en un profundo abrazo

con la persona que amas,

puedes olvidarte del otro.
Sólo entonces te olvidas del otro.
Un hombre olvida que existe la mujer.
Una mujer olvida que existe el hombre.
Sólo en un abrazo profundo el otro deja de existir,

y cuando el otro deja de existir,

tu energía puede fluir fácilmente.

De otra forma, el otro sigue empujándola hacia abajo.

El análisis es el camino de la mente.
La mente es la causa de todas las enfermedades.

El abrazo es el camino del corazón.
El corazón es el origen de toda curación.

OSHO